La importancia de las finanzas en la familia

La mejor manera de aumentar los ingresos, para poder cumplir los objetivos previstos, es asumiendo el costo económico y el sacrificio dedicado a obtener una mayor formación académica


Francisco Gras | Editor de micumbre.com
La vida en la familia tiene que estar presidida, entre otras cosas, por la práctica de las virtudes y valores humanos de los padres, para que su ejemplo refuerce las enseñanzas a los hijos.
Virtudes y valores humanos que deben quedar reflejadas en los ingresos, gastos, ahorros y objetivos financieros que tenga la familia. Estos tienen que ser irremediablemente muy claros y realistas, teniendo que estar debidamente plasmados por escrito en un plan para conseguirlos, que puede denominarse “Plan 125” es decir a 1, 2 y 5 años vista, e irlo controlando y adecuando mensual o anualmente, para en su caso modificar también las metas u objetivos previstos.
Presupuesto de ingresos, fijos y variables, previsibles en el tiempo y en las circunstancias. La posibilidad de tener otros ingresos adicionales, o de mejorar los actuales estará en función de:
•Poder trabajar los dos cónyuges a tiempos totales o parciales, sin olvidar el tiempo necesario para la educación de los hijos, su propia formación profesional y el equilibrio entre ingresos y calidad de vida.
•Trabajar más horas uno o los dos cónyuges,
•Trabajar desde la casa para ahorrar los costos de transporte y comidas fuera de la casa.
•Formación de un negocio trabajado desde la casa a tiempo total o parcial, en función de los conocimientos y plan de vida previsto.
La mejor manera de aumentar los ingresos, para poder cumplir los objetivos previstos, es asumiendo el costo económico y el sacrificio dedicado a obtener una mayor formación académica, realizando un programa de educación continua o certificaciones, para conseguir trabajos mejor retribuidos en uno o en los dos cónyuges.
Es una decisión que requiere el profundo análisis de las características de cada persona, en relación con sus posibilidades, cualidades, reservas económicas, capacidad de endeudamiento, situación de la economía, lugar donde se vive, y sobre todo, de la viabilidad del proyecto. etc.
Tipos de gastos a considerar, calculados en cada fecha prevista y balanceados, con los ingresos y sus fechas para tomar las consiguientes decisiones.
•Gastos fijos o variables obligatorios (Las deudas en tarjetas de crédito o de hipotecas de interés variable, es un concepto prioritario en muchos casos)
•Gastos fijos imprescindibles
•Gastos variables opcionales
•Gastos extraordinarios opcionales (Compra de libros, aparatos que mejoren la capacidad educativa de los hijos)
•Gastos extraordinarios imprevistos (Hacer un remanente para casos de enfermedades, accidentes, aumento de estudios, etc.)
Lo ideal es que solamente haya una cuenta bancaria, donde queden reflejados todos los gastos e ingresos, desechando esa mala costumbre de algunos cónyuges, de tener cuentas bancarias, ingresos y gastos separados, haciéndose cada uno responsable de administrarlos. Los bancos facilitan resúmenes de cuentas mensuales, con el desglose de todos los gastos realizados, lo que ayuda muchísimo a compararlos con los presupuestos.
La política sobre la inversión de los ahorros familiares, debe consultarse con los expertos, pues haya muchos conceptos a tener en cuenta, que algunas veces marcan las prioridades. Ejemplo: Disminución de impuestos con el pago de intereses hipotecarios, prepararse para la jubilación, beneficiarse de los incentivos que ofrecen las empresas con los planes de ahorros 401 (k) para la jubilación, 589 para los estudios universitarios de los hijos, opción de compra de acciones, preparar para los estudios de los hijos, disponibilidad inmediata para emergencias, riesgos asumidos, rentabilidad, seguridad, etc.
Las tarjetas de crédito, solamente se deberían utilizar para casos de emergencia y siempre de común acuerdo entre los cónyuges, para evitar el consumismo que acarrea tantos males. Previamente a utilizar la tarjeta de crédito, tiene que haber un plan sobre la forma de pagar lo gastado. Los gastos, preferentemente, deberían ser hechos por medio de tarjetas de débito, para no poder pasarse de los límites que cada uno se impone.
Gastar menos, debería ser una prioridad familiar, cuando la diferencia entre los ingresos, gastos y ahorros previsibles en las fechas indicadas, no permite seguir llevando el modelo de vida que utiliza la familia, o no se pueden cumplir los objetivos familiares previstos. Todas las acciones que la familia vaya a tomar, tendrán que ser pasadas por la criba de ese presupuesto de ingresos, gastos y ahorros mencionados, para adecuar sus acciones de forma que converjan en los fines propuestos. Ya se han terminado las épocas donde se gastaba según se quería, sin ningún miramiento y la diferencia, se ponía en la tarjeta de crédito, esperando a que algún día pudiera pagarse. Ahora todos quieren que esta crisis pase cuanto antes, para volver a lo de antes, a los felices tiempos de los gastos descontrolados. No para actuar de acuerdo con lo aprendido, de los derroches realizados.
Virtudes y valores humanos, que los padres deberán practicar e inculcar a sus hijos, para conseguir los objetivos propuestos: Abnegación. Aceptación Arrepentimiento. Austeridad. Autodisciplina Disciplina. Coherencia. Colaboración. Compromiso. Constancia Control. Cooperación Desprendimiento Disposición. Ejemplo. Esfuerzo Familia. Fortaleza. Generosidad Habito Humildad. Moderación Mortificación. Orden. Paciencia. Prevención. Responsabilidad. Sacrificio. Sencillez. Templanza. Trabajo, etc. La práctica de estas virtudes y valores humanos, serán una buena herramienta, para romper las malsanas costumbres o perniciosos hábitos, que impiden a las familias alcanzar los objetivos previstos.
Los cónyuges con los hijos forman una unidad, que deben estar completamente al corriente, según sus edades, de todas las decisiones que se vayan a realizar. Cada uno debe hacer lo que mejor sepa, en beneficio de la familia y tiene que asumir, la responsabilidad que voluntaria u obligatoriamente le corresponda. Entre todos tiene que darse soporte, para poder llevar a efecto lo que hayan acordado, que aunque en un principio alguien disienta, después de que han llegado a un acuerdo, todos tienen que luchar en equipo para conseguirlo, olvidándose de esas frases que tanto perjudican, como la de “Ya lo decía yo y no me hicisteis caso”

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